Un pago al contado
Pagas una vez y te despreocupas: no vuelves a pagar nada más.
Tienes claro tu monto final antes de comenzar, el cual no se reajusta o cambia.
Mateo es un paciente ficticio. Lo acompañamos desde su evaluación hasta el final de su tratamiento para mostrar, con números, cómo funciona el presupuesto cerrado.
Los especialistas evalúan a Mateo, ven que necesita ortodoncia y le explican los pasos a seguir.
Como hay indicación, coordinamos una sesión de estudio (tiene un costo que le informamos al coordinarla) para planificar su caso con precisión. Ahí le entregamos su presupuesto cerrado por escrito.
Mateo firma su presupuesto antes de empezar y comienza su tratamiento. La evaluación y los exámenes diagnósticos se descuentan del total.
El tratamiento que definimos para Mateo es con brackets, con una duración estimada de 24 meses y un valor total de $1.000.000.
Ese monto total es todo lo que pagará por su tratamiento de ortodoncia. Con el monto ya definido, recién ahí conversamos cómo prefiere pagarlo.
Algunas formas en que Mateo podría pagar sus $1.000.000. Cada barra representa el total: cambia cómo se reparte, nunca cuánto suma.
Pagas una vez y te despreocupas: no vuelves a pagar nada más.
Un abono inicial de $300.000 y los $700.000 restantes en 12 cuotas sin interés.
El total repartido en 24 pagos mensuales de $41.667.
Supongamos que el caso de Mateo se complica y, en vez de 24 meses, su tratamiento dura 30 meses.
El monto de Mateo no varía: siguen siendo $1.000.000. Los controles de esos 6 meses extra ya están incluidos y, si ya pagó el total, no se hace ningún cobro adicional.
Da lo mismo cómo haya decidido pagar: al contado, con abono y cuotas o en 24 pagos.
Si a Mateo le cuesta lo mismo terminar en 24 o en 30 meses, a nosotros no nos conviene alargar su tratamiento. Lo que nos conviene es lo mismo que a él.
Mateo es un paciente ficticio. Los montos, plazos y medios de pago de este ejemplo son solo de referencia (las cuotas están redondeadas) y dependen de cada caso. Tu presupuesto se define en la sesión de estudio, si hay indicación de tratamiento.
Terminar el tratamiento bien hecho, sin sorpresas en cobros y sin sentir que cada control extra te cuesta más.
Si el monto está fijo desde el día 1, lo único que nos conviene es lo mismo que a ti: hacerlo bien y a tiempo. No hay incentivo para estirarlo.
Comparado con el modelo que ofrece la mayoría de las clínicas hoy:
Cada presupuesto se prepara caso a caso y se entrega por escrito en la sesión de estudio. La transparencia incluye también decir qué queda fuera:
Si algo no es estrictamente predecible al inicio, te lo decimos con la misma transparencia.