En corto: el chupete y el dedo son normales en guaguas y niños pequeños, y lo ideal es dejarlos alrededor de los 3 años. Mientras más se prolongan, más pueden cambiar la mordida: los dientes de adelante no se tocan o el paladar se estrecha. Si el hábito se deja a tiempo, muchas de esas alteraciones se corrigen solas.

¿Es normal que mi hijo use chupete o se chupe el dedo?

Sí. Succionar es un reflejo natural: calma, da seguridad y ayuda a muchos niños a dormirse. En los primeros años no hay nada que corregir, y quitarlo a la fuerza muy temprano no ayuda. Incluso hay niños a los que se les retira el chupete muy pronto y lo reemplazan por el dedo, que es más difícil de dejar.

Lo que importa no es que lo usen, sino cuánto tiempo sigue el hábito y cuántas horas al día. Según la Academia Americana de Odontopediatría, la duración pesa más que la frecuencia: los cambios en la mordida aumentan cuando el hábito se mantiene más allá de los 3 años.

¿Hasta qué edad se puede usar el chupete?

Lo recomendable es ir reduciéndolo desde el año y medio y dejarlo, idealmente, antes de los 3 años. Para el dedo el criterio es parecido: mientras antes se deje, mejor, y conviene que no siga cuando empiezan a salir los dientes definitivos, alrededor de los 6 años.

0 18 m 3 años 6 años Guagua es normal y calma Reducir solo para dormir Dejarlo idealmente antes de aquí Definitivos el hábito ya pesa más
Más que la edad exacta, importa no prolongarlo.

No hay que tomarlo como un plazo rígido. Un niño de 3 años y medio que solo usa el chupete para dormirse no está en la misma situación que uno de 5 que lo tiene todo el día. Si tienes dudas, lo puedes conversar en su control con el pediatra o el dentista.

¿Qué le pasa a la mordida con el chupete o el dedo?

El chupete o el dedo ocupan el espacio entre los dientes de arriba y de abajo, y la lengua y las mejillas cambian su forma de apoyarse. Si eso pasa muchas horas al día durante años, los dientes y el hueso en crecimiento se adaptan a esa forma.

1 Mordida normal arriba cubre abajo 2 Mordida abierta no se tocan
En la mordida abierta, los dientes de adelante no se tocan al cerrar.

Los cambios más frecuentes son:

  • Mordida abierta: al cerrar la boca, los dientes de adelante de arriba y de abajo no se tocan. Queda un espacio con la forma del chupete o del dedo.
  • Dientes de arriba hacia adelante: sobre todo con el dedo, que empuja los incisivos superiores hacia afuera y los inferiores hacia adentro.
  • Paladar estrecho y mordida cruzada: las mejillas presionan hacia adentro y el paladar crece más angosto. Al morder, las muelas de arriba pueden quedar por dentro de las de abajo.
1 Paladar amplio los dientes caben 2 Paladar estrecho puede cruzarse
Un paladar estrecho puede terminar en una mordida cruzada.

¿Qué es peor, el chupete o el dedo?

Los dos pueden afectar la mordida de forma parecida. La diferencia práctica es que el chupete se puede retirar y el dedo siempre está disponible, por eso el hábito del dedo suele durar más y costar más dejarlo. Además, el dedo se asocia más a los dientes de arriba inclinados hacia adelante.

Los chupetes llamados “ortodónticos” o “anatómicos” no resuelven el problema: según la misma guía de la Academia Americana de Odontopediatría, la evidencia no muestra diferencias claras entre tipos de chupete. Lo que protege la mordida es no prolongar el hábito.

¿Se corrige sola la mordida abierta del chupete?

Muchas veces sí. Si el niño deja el hábito a tiempo, la mordida abierta de los dientes de leche suele cerrarse sola en los meses siguientes, porque los dientes y la lengua vuelven a su posición natural.

1 Con el hábito mordida abierta 2 Lo deja a tiempo 3 Se cierra muchas veces sola

Es menos probable que se corrija sola cuando el hábito siguió por años, cuando ya hay una mordida cruzada o cuando el niño mantiene la lengua entre los dientes al tragar o al hablar. En esos casos conviene una evaluación de ortodoncia, porque a veces hace falta ayudar al crecimiento con un aparato. Por ejemplo, un expansor de paladar cuando el paladar quedó angosto y hay mordida cruzada.

Cómo ayudar a tu hijo a dejar el chupete o el dedo

No hay un método único, pero lo que mejor funciona es acompañar sin presionar:

  • Elige un buen momento: no en medio de un cambio grande, como la llegada de un hermano, una mudanza o el inicio del jardín.
  • Reduce de a poco: primero solo para dormir, después ni siquiera para eso.
  • Explícale y hazlo parte del plan: a muchos niños les ayuda “despedirse” del chupete o regalarlo.
  • Refuerza lo positivo: un calendario con stickers por cada noche sin chupete o sin dedo funciona mejor que los retos.
  • Evita castigos y burlas: generan ansiedad y pueden alargar el hábito.
  • Si se chupa el dedo sin darse cuenta, ayuda ofrecerle algo para las manos mientras ve televisión o se duerme.

Si después de los 4 o 5 años el hábito sigue fuerte, conversa con su dentista o su ortodoncista. Existen aparatos que actúan como recordatorio, pero se indican solo en algunos casos y cuando el niño también quiere dejarlo.

Preguntas frecuentes

¿El chupete hace que los dientes salgan chuecos?

Puede cambiar la mordida si se usa por mucho tiempo, sobre todo después de los 3 años. Lo más frecuente es la mordida abierta de adelante o un paladar más estrecho. Si se deja a tiempo, muchas veces se corrige solo.

¿A qué edad llevar a mi hijo al ortodoncista si usó chupete?

Si ves que los dientes de adelante no se tocan al cerrar o que al morder las muelas quedan cruzadas, conviene consultar aunque sea pequeño. En general se recomienda una primera evaluación de ortodoncia alrededor de los 7 años. Lo explicamos en a qué edad llevar a tu hijo al ortodoncista.

¿Chuparse el dedo es malo?

No en los primeros años: es una forma normal de calmarse. Se vuelve un problema cuando sigue más allá de los 3 o 4 años y muchas horas al día, porque puede inclinar los dientes y cambiar la forma del paladar.

¿Hay que quitar el chupete de golpe o de a poco?

Las dos formas pueden funcionar; depende del niño y de la familia. Lo importante es hacerlo en un momento tranquilo, explicándole lo que va a pasar y sin castigos. Muchas familias empiezan limitándolo a la hora de dormir.

¿El chupete afecta el habla?

El uso prolongado del chupete, sobre todo de día, puede influir en cómo se apoya la lengua y en algunos sonidos. Si notas dificultades para pronunciar, coméntalo con su pediatra, que puede derivarlo a fonoaudiología.

Una evaluación a tiempo

La mayoría de las mordidas alteradas por el chupete o el dedo mejoran cuando el hábito se deja a tiempo. Cuando no, actuar en el momento adecuado es mucho más simple que corregirlo de adulto: es lo que se busca con la ortodoncia interceptiva.

Si tienes dudas sobre la mordida de tu hijo, agenda una evaluación de ortodoncia infantil en nuestras sedes de Chicureo o Las Condes. En esa evaluación vemos si hace falta tratar ahora o si basta con controlar el crecimiento.