En corto: no suelen doler fuerte, pero sí aprietan. La presión y la sensibilidad al morder duran dos o tres días con cada alineador nuevo, sobre todo con el primero, y luego casi desaparecen. Cambiar de alineador de noche y comer blando ayuda. Un dolor fuerte en un solo diente que no cede, o un borde que corta, no es normal: escríbenos.
¿Por qué duelen los alineadores?
Porque cada alineador nuevo empuja los dientes hacia otra posición. Lo que la mayoría siente no es dolor, sino presión: la sensación de que el alineador aprieta los dientes, que es la señal de que está haciendo su trabajo.
Cada alineador tiene una forma un poco distinta a la posición actual de tus dientes. Al ponerlo, el plástico empuja suavemente los dientes hacia la nueva posición. Esa fuerza comprime el ligamento que une la raíz al hueso, y eso es lo que se siente como presión o sensibilidad. A medida que el diente se acomoda, la presión baja. Por eso la molestia se repite, más suave, cada vez que cambias de alineador.
Comparado con los frenillos, la molestia suele ser más corta y más pareja, porque el cambio entre un alineador y el siguiente es pequeño y no hay alambres ni brackets que rocen. Si estás comparando, en ¿duelen los frenillos? explicamos qué se siente con brackets.
¿Cuántos días duele cada alineador?
Entre uno y tres días: el primer alineador es el que más se siente, y en cada cambio se repite una presión más leve.
- Primer alineador: es el que más se siente. Los dientes nunca habían recibido esa presión y además tu boca se está acostumbrando a tener algo puesto. Lo habitual es que los primeros dos o tres días cueste morder cosas duras.
- Cada cambio: se repite una presión más leve, que dura uno o dos días.
- El resto del tiempo: casi no se siente. Muchas personas olvidan que los tienen puestos.
Si la molestia dura más de una semana con el mismo alineador, no es lo esperable. Escríbenos y lo revisamos.
Qué más se siente la primera semana
Además de la presión en los dientes, es normal notar:
- Al hablar: una leve dificultad con la “s” los primeros días, hasta que la lengua se acostumbra. Suele pasar en una semana.
- Más saliva al principio, por la sensación de tener algo nuevo en la boca.
- Roce en la lengua o en las mejillas, sobre todo en los bordes del alineador o en los ataches, los pequeños relieves que se pegan a algunos dientes. Los explicamos en qué son los ataches y qué pasa si se cae uno.
- Dientes sensibles al sacar el alineador los primeros días. Sácalo con calma, empezando por las muelas de atrás.
Cómo aliviar la molestia
- Cambia de alineador en la noche, justo antes de dormir. Así las horas en que más aprieta pasan mientras duermes.
- Come blando los primeros días: sopas, puré, huevo, arroz, pescado, yogur. Deja para después la marraqueta tostada, las carnes duras y lo que haya que morder con los dientes de adelante.
- Agua fría entre comidas: alivia y la puedes tomar con los alineadores puestos.
- No te los saques para que deje de apretar. Es la tentación más común, pero si los usas menos, el diente no alcanza a moverse, el alineador siguiente aprieta más y la molestia se alarga. Lo explicamos en cuántas horas al día se usan los alineadores.
- Si un borde roza, no lo cortes ni lo limes en casa. Escríbenos: en la clínica se puede pulir.
Si la molestia te impide comer o dormir, consulta con tu médico o con nosotros antes de tomar algo por tu cuenta.
¿Es normal que duelan los alineadores?
Sí, los primeros días de cada alineador; no lo es un dolor fuerte en un solo diente que no cede, un borde que corta o un alineador que no entra.
Escríbenos y te damos la hora más próxima si notas:
- Dolor fuerte en un solo diente que no cede después de varios días.
- Un borde o una zona que corta la encía, la lengua o la mejilla y deja una herida.
- El alineador no entra o queda claramente separado de los dientes.
- La encía se hincha o sangra en una zona puntual.
Si además hay fiebre, una hinchazón que crece o dificultad para tragar o respirar, eso no es por el alineador y no puede esperar: acude a un servicio de urgencia.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que me duelan los dientes al morder con alineadores?
Sí, los primeros días de cada alineador. Los dientes están en movimiento y el ligamento que los sostiene está más sensible. Con comida blanda esos días se pasa mejor.
¿Duelen más los alineadores o los frenillos?
En general, los alineadores molestan menos y por menos tiempo, porque cada cambio es pequeño y no hay piezas metálicas que rocen. Igual depende de cada persona y de cada caso.
¿Duelen los ataches?
Ponerlos no duele: se pegan sobre el diente sin anestesia y sin tocar el esmalte con fresas. Lo que se puede sentir es que el alineador queda más ajustado y que los ataches rozan la cara interna del labio los primeros días.
¿Es normal que el alineador nuevo cueste ponerlo y sacarlo?
Sí, los primeros días de cada alineador. Para ponerlo, presiona con los dedos y no lo muerdas para encajarlo. Para sacarlo, empieza por las muelas de atrás, un lado y después el otro.
¿Por qué me duele más un diente que los demás?
Porque en esa etapa ese diente es el que más se mueve. Si la molestia baja en dos o tres días, es parte del plan. Si se mantiene fuerte o aumenta, escríbenos.
¿Es normal que me sangre la encía con alineadores?
Un sangrado leve al cepillarte puede pasar, pero suele indicar que la encía está inflamada por placa bacteriana, no por el alineador. Cepíllate bien antes de ponerlos y usa seda dental. Si el sangrado sigue después de una o dos semanas, o la encía se hincha en una zona, avísanos.
¿Puedo sacarme los alineadores un rato si me molestan mucho?
Para comer, sí. Fuera de eso, conviene no hacerlo: mientras más tiempo pasan fuera, más le cuesta al diente alcanzar al alineador y más dura la molestia. Si sientes que no los toleras, escríbenos antes de dejar de usarlos.
Si tienes dudas, pregúntanos
Una molestia de los primeros días es parte del tratamiento; un dolor que no cede no lo es. Ante la duda, escríbenos y lo vemos contigo.
Si estás pensando en alineadores invisibles, agenda una evaluación en nuestras sedes de Chicureo o Las Condes. Ahí vemos tu caso y te explicamos qué esperar en cada etapa.