En corto: tienes bruxismo si aprietas o rechinas los dientes, dormido o despierto. Las señales más comunes son dientes gastados, mandíbula cansada al despertar y tapaduras que se rompen. El plano de relajación sí sirve: protege los dientes del roce, aunque no hace desaparecer el bruxismo. Conviene que sea a medida y con controles.
¿Qué es el bruxismo?
Es la actividad de los músculos de la mandíbula que hace apretar o rechinar los dientes, o empujar la mandíbula sin que los dientes se toquen. Un consenso internacional de 2018 lo separa en dos formas, porque se comportan distinto:
- Bruxismo del sueño: ocurre dormido. Puede ser apretar o rechinar, a veces con un ruido que escucha quien duerme al lado.
- Bruxismo despierto: ocurre de día, casi siempre como apretar los dientes o tensar la mandíbula sin darte cuenta, por ejemplo frente al computador, manejando o cuando estás concentrado o con estrés.
Una misma persona puede tener los dos. El consenso también aclara que el bruxismo no es siempre una enfermedad: en muchas personas es una conducta que no causa problemas. Se trata cuando produce consecuencias, como desgaste, dolor o roturas.
¿Cómo saber si aprieto los dientes?
Muchas personas no lo saben hasta que alguien lo nota: la pareja que escucha el rechinido o el dentista que ve el desgaste. Estas son las señales más frecuentes:
- Dientes gastados: los bordes se ven planos o más cortos, o aparecen pequeñas facetas brillantes en las muelas.
- Mandíbula cansada o adolorida al despertar, a veces con dolor de cabeza en las sienes.
- Fisuras, tapaduras que se rompen o dientes que se quiebran sin un golpe claro. En se me quebró un diente explicamos qué hacer en ese caso.
- Sensibilidad al frío en dientes sin caries. En sensibilidad dental están las otras causas posibles.
- Marcas en los bordes de la lengua o una línea blanca en el interior de las mejillas, a la altura de donde se juntan los dientes.
Una prueba sencilla para el bruxismo despierto: varias veces al día, fíjate si tus dientes se están tocando. En reposo, lo normal es tener los labios juntos y los dientes separados. Si los encuentras apretados a menudo, es probable que lo hagas sin notarlo.
¿Para qué sirve el plano de relajación?
Sirve para proteger los dientes. Es una placa rígida que se pone sobre una de las arcadas, casi siempre para dormir. Cuando aprietas o rechinas, el roce lo recibe el plano y no el esmalte.
Hay que tener claro lo que el plano no hace: no cura el bruxismo ni hace que dejes de apretar. Es una protección, como un casco. Por eso se combina con lo que ayuda a disminuir el apretamiento: darte cuenta de cuándo lo haces de día, manejar el estrés y, si hay dolor muscular, la evaluación correspondiente.
Si además roncas fuerte o alguien nota que haces pausas al respirar mientras duermes, coméntalo en la consulta: el bruxismo del sueño a veces se relaciona con trastornos del sueño que conviene estudiar aparte.
¿Sirve el plano de relajación de farmacia?
No reemplaza a uno a medida. Los planos genéricos que se venden listos, o que se ablandan con agua caliente para moldearlos en casa, tienen tres problemas:
- Son blandos. Un material blando invita a masticarlo, y en algunas personas eso no ayuda a relajar la musculatura.
- No calzan con precisión. Quedan más gruesos y sueltos, y al cerrar la boca no apoyan parejo. Eso puede cargar más algunos dientes o cambiar cómo cierras.
- Nadie los ajusta ni los controla. Un plano se revisa con el tiempo para ver que siga apoyando bien y para mirar el desgaste que muestra.
El plano a medida se fabrica a partir de un registro de tus dientes, es de un material rígido y delgado, y se ajusta en la consulta para que, al cerrar, todas las muelas apoyen de forma pareja. Eso es lo que lo hace cómodo y útil.
¿Cómo se hace un plano de relajación a medida?
- Evaluación: se revisan los dientes, el desgaste, la musculatura y la articulación de la mandíbula. Se toma un registro de tus dientes, con escáner o molde.
- Plano a medida: se fabrica a partir del registro, se prueba y se ajusta en la boca hasta que apoye parejo.
- Controles: se revisa cómo te acomodas y se hacen ajustes. Con el tiempo, el plano también muestra cuánto y dónde aprietas.
Para que dure, lávalo con agua fría y cepillo cada mañana, guárdalo seco en su estuche y no lo dejes al sol ni cerca de agua caliente.
Preguntas frecuentes
¿El bruxismo da dolor de cabeza o de oído?
Puede dar dolor de cabeza en las sienes y molestias cerca del oído, porque los músculos que cierran la mandíbula y la articulación están en esa zona. Si el dolor de oído es fuerte o viene con fiebre, consulta a un médico, porque puede tener otra causa.
¿El plano de relajación se usa toda la vida?
Depende de la persona. Muchos pacientes lo usan de noche por largo tiempo, porque el bruxismo del sueño suele mantenerse. Se revisa en los controles y se cambia cuando se gasta o deja de calzar.
¿Puedo usar mi retenedor de ortodoncia como plano de relajación?
No es lo mismo. El retenedor está hecho para mantener los dientes en su lugar, no para recibir la fuerza de apretar, y puede romperse o desgastarse. Si usas retenedor y aprietas, coméntalo en tu control para ver qué conviene en tu caso.
¿El plano de relajación se pone arriba o abajo?
Puede ser en cualquiera de las dos arcadas. Se decide según tu mordida, tus dientes y la comodidad, y lo define quien te evalúa.
¿Los niños también tienen bruxismo?
Sí, es frecuente que los niños rechinen los dientes dormidos, y muchas veces no requiere tratamiento. Si te preocupa, coméntalo en su control con el dentista.
Proteger tus dientes a tiempo
El desgaste por bruxismo no se recupera solo: lo que se gasta, se pierde. Detectarlo temprano permite proteger los dientes antes de que haya que reparar tapaduras o dientes quebrados.
En la clínica trabajamos con especialistas en rehabilitación oral que evalúan el desgaste y hacen el plano a tu medida. Agenda una evaluación en especialidades, en nuestras sedes de Chicureo o Las Condes.