En corto: no siempre, pero muchas veces conviene. Si los dientes vecinos se inclinaron hacia el espacio, la muela de enfrente bajó o el espacio quedó muy chico o muy grande, la ortodoncia lo corrige primero para que el implante quede en buena posición. Un implante no se mueve después, así que el orden importa.

¿Por qué importa hacer la ortodoncia antes del implante?

Porque un implante, una vez integrado al hueso, no se puede mover con ortodoncia. Un diente natural está unido al hueso por un ligamento muy delgado, y gracias a ese ligamento el hueso se puede remodelar y el diente se desplaza. El implante no tiene ligamento: queda fusionado al hueso.

1 Diente se mueve 2 Implante no se mueve
El diente tiene ligamento y se puede mover; el implante queda fijo en el hueso.

Eso tiene una consecuencia práctica: si el implante se pone en un espacio que no está bien preparado, queda en esa posición para siempre. Si después se quiere ordenar los dientes, habrá que planificar alrededor de él o, en el peor caso, cambiar la corona o el implante. Por eso, cuando también hay que mover dientes, lo habitual es hacer la ortodoncia primero y el implante después, en el lugar correcto.

¿Qué pasa cuando falta un diente y no se reemplaza?

Los dientes vecinos se van inclinando hacia el espacio y el diente de enfrente, que ya no tiene con qué morder, puede bajar (o subir, si es de abajo). No ocurre de un día para otro, pero con los años el espacio cambia.

1 Recién perdido el espacio está 2 Con los años se inclina y baja
Con los años, la muela vecina se inclina y la de enfrente baja hacia el espacio.

El resultado es un espacio más chico o con forma de cuña, donde un implante ya no cabe derecho, y una mordida que se desordena. Pasa mucho con las muelas que se sacaron hace años.

¿Cuándo hace falta ortodoncia antes del implante?

Cuando la posición de los dientes vecinos no deja poner el implante y su corona de la forma correcta. Los casos más frecuentes son estos:

  1. Una muela inclinada hacia el espacio. Se endereza con ortodoncia y se recupera el espacio perdido.
  2. Un espacio muy chico o muy grande. Se ajusta al ancho de un diente.
  3. Espacios desiguales, por ejemplo cuando faltan los dos incisivos laterales y un lado quedó más ancho que el otro.
  4. Una muela de enfrente que bajó. Se puede devolver a su nivel, para que la corona del implante tenga altura.
  5. Raíces de los vecinos que invaden el espacio. Aunque la corona se vea bien, si las raíces están inclinadas hacia el espacio no hay lugar para el tornillo. Se ve en la radiografía.
1 Muela inclinada no hay espacio 2 Enderezada cabe el implante
Enderezar la muela devuelve el espacio para un implante derecho.

Cuando faltan dos dientes simétricos, la meta es que los dos espacios queden iguales, para que los implantes y sus coronas también lo sean:

Antes desiguales Después iguales
La ortodoncia reparte los espacios para que las dos coronas queden simétricas.

Hay otros casos más específicos, como mover un diente que de todas formas se va a extraer para que el hueso y la encía lo acompañen y quede más hueso donde irá el implante. Esas decisiones se toman entre el ortodoncista y el implantólogo, con radiografías o un escáner 3D.

¿Es mejor cerrar el espacio o dejarlo para un implante?

Depende del caso, y es una de las preguntas que se responden en la evaluación. A veces la ortodoncia puede cerrar el espacio juntando los dientes vecinos, y no hace falta implante. Otras veces lo mejor es abrir o mantener el espacio para un implante.

1 Cerrar los vecinos se juntan 2 Abrir espacio para implante
Cerrar el espacio o dejarlo listo para un implante: depende de la mordida y de la sonrisa.

Lo que pesa en esa decisión:

  • La mordida. Cerrar un espacio mueve otros dientes y puede cambiar cómo calzan arriba y abajo.
  • La estética, sobre todo en los dientes de adelante: por ejemplo, si un colmillo que se lleva al lugar de un lateral se ve bien o necesita cambiar su forma.
  • El hueso disponible para un implante y la edad: en adolescentes que todavía crecen, el implante se posterga hasta terminar el crecimiento, y mientras tanto el espacio se mantiene.
  • Lo que el paciente prefiere, después de conocer las ventajas de cada camino.

¿En qué orden se hace todo?

En general: primero la ortodoncia, después el implante y al final la corona, con el retenedor para mantener los dientes en su lugar.

1 2 3 Ortodoncia prepara el espacio Implante en su lugar Corona y retenedor
  1. Ortodoncia: ordena los dientes y deja el espacio del ancho y la inclinación correctos.
  2. Implante: se pone cuando el espacio está listo. A veces se coloca hacia el final de la ortodoncia; otras, después de retirarla. Lo coordinan el ortodoncista y el implantólogo.
  3. Corona y retención: la corona sobre el implante se hace con los dientes ya en su posición final, y el retenedor evita que los vecinos se vuelvan a mover.

Mientras el espacio espera, no tiene por qué verse. Con alineadores se puede poner un diente provisorio dentro del alineador, y con frenillos se puede fijar un diente provisorio al arco.

Preguntas frecuentes

¿Se puede hacer ortodoncia si ya tengo un implante?

Sí. El implante no se mueve, así que se planifica el tratamiento alrededor de él o se usa como un punto de apoyo firme para mover a otros dientes. Lo que no se puede hacer es cambiarlo de posición. Lo explicamos en frenillos con coronas o implantes.

¿Sirve Invisalign antes de un implante?

Sí. Los alineadores pueden enderezar dientes y abrir o cerrar espacios, y el diente que falta se puede disimular con un provisorio dentro del alineador. Que convenga Invisalign o frenillos depende del movimiento que se necesita; lo vemos en frenillos o alineadores.

¿Cuánto tiempo toma la ortodoncia antes de un implante?

Depende de cuánto haya que mover. Enderezar una muela o ajustar un espacio puede tomar algunos meses; si además se corrige toda la mordida, toma más. En la sesión de estudio, la simulación 3D muestra el movimiento y una estimación del tiempo.

¿Hay que esperar mucho después de los frenillos para ponerse el implante?

No necesariamente. A veces el implante se coloca antes de terminar la ortodoncia y otras justo después, con un retenedor que mantiene el espacio. El momento lo acuerdan el ortodoncista y el implantólogo.

¿Siempre hay que hacer ortodoncia antes de un implante?

No. Si el espacio tiene el ancho correcto, los vecinos están derechos y la mordida está bien, el implante se puede poner directamente. La ortodoncia se suma solo cuando la posición de los dientes lo pide.

Planificar antes de poner el implante

Un implante bien puesto dura muchos años, y por eso conviene que el espacio donde va esté preparado. La forma más simple de saberlo es que el ortodoncista y el implantólogo vean el caso juntos antes de empezar. Así trabajamos en la clínica, y lo explicamos en planificación interdisciplinaria.

En la evaluación ($30.000) revisamos el espacio, los dientes vecinos y la mordida, y te explicamos qué pasos tendría tu caso. Si hay indicación, en la sesión de estudio hacemos los registros y la simulación 3D y te entregamos el presupuesto cerrado de la ortodoncia; si inicias, la evaluación y los exámenes se descuentan. El implante tiene su propio presupuesto, que te entrega el implantólogo. Conoce nuestras especialidades, los tratamientos con alineadores invisibles y frenillos, y agenda en Chicureo o Las Condes.