En corto: el pulido radicular es una limpieza profunda que saca el sarro y las bacterias pegadas a la raíz, bajo la encía, para tratar la periodontitis. Se hace con anestesia local, así que durante la atención no duele. Después pueden quedar molestias y sensibilidad por algunos días. Se trabaja por zonas y semanas después se revisa cómo respondió la encía.
¿Qué es el pulido radicular?
Es la limpieza de las raíces de los dientes por debajo de la encía, donde el cepillo y el destartraje común no llegan. Se indica cuando hay periodontitis (lo que mucha gente llama piorrea): la encía se despegó del diente, se formaron bolsas y dentro de ellas se acumuló sarro sobre la raíz.
Tiene varios nombres, y todos se refieren a lo mismo o a algo muy parecido:
- Pulido radicular o raspado y alisado radicular.
- Curetaje, por las curetas, los instrumentos finos que se usan.
- Limpieza profunda o destartraje subgingival.
Al sacar el sarro y alisar la superficie de la raíz, las bacterias pierden el lugar donde se esconden. Con eso la encía se desinflama, las bolsas se achican y la enfermedad se detiene. Es el centro del tratamiento de la periodontitis en la guía clínica de la Federación Europea de Periodoncia.
¿Cuándo se necesita un pulido radicular?
Cuando el dentista o el periodoncista mide la encía y encuentra bolsas, es decir, zonas donde la sonda entra más de lo normal entre la encía y el diente. Las radiografías muestran además cuánto hueso se perdió.
Las señales que suelen llevar a esa revisión son encías que sangran, mal aliento persistente, encías que se ven más bajas o dientes que se mueven. Si no sabes si lo tuyo es una gingivitis o ya una periodontitis, lo explicamos en ¿tengo gingivitis o periodontitis?.
¿Pulido radicular o destartraje: cuál es la diferencia?
El destartraje saca el sarro que está sobre la encía; el pulido radicular, el que está bajo la encía, pegado a la raíz.
El destartraje es la limpieza de rutina y casi nunca necesita anestesia. El pulido radicular es un tratamiento: llega más profundo, trabaja sobre la raíz y por eso se hace con la zona anestesiada. Muchas veces se hacen los dos: primero un destartraje para despejar, y después el pulido de las zonas con bolsas.
¿Cómo se hace el pulido radicular?
Por etapas, y casi siempre en más de una cita.
- Diagnóstico: se mide cada diente con la sonda periodontal y se toman radiografías. También se revisa la técnica de cepillado y de limpieza entre los dientes, porque sin eso el tratamiento no se sostiene.
- Anestesia: se anestesia la zona que se va a tratar, igual que para una tapadura.
- Limpieza de las raíces: con ultrasonido y curetas se retira el sarro y la placa de la raíz dentro de cada bolsa, y se alisa la superficie.
- Revisión: semanas después se vuelve a medir. Si la encía respondió bien, se pasa a la mantención. Si quedan bolsas profundas, el periodoncista puede plantear otra etapa, a veces con cirugía.
La boca se trabaja por zonas: según cuántas bolsas haya, el periodoncista lo reparte en una o en varias sesiones. Así la anestesia y las molestias quedan acotadas a una parte de la boca cada vez.
¿Duele el pulido radicular?
Durante la atención no debería doler, porque se hace con anestesia local. Lo que se siente es presión, vibración y el ruido del ultrasonido. Si en algún momento sientes dolor, avisa: se puede reforzar la anestesia.
Cuando pasa la anestesia es normal tener la encía adolorida al tacto uno o dos días y algo de sangrado al cepillarte. Si necesitas un analgésico, consulta con tu dentista o médico cuál puedes tomar.
¿Qué es normal después del pulido radicular?
Lo más frecuente son tres cosas, y ninguna es señal de que algo salió mal:
- Sensibilidad al frío por algunos días o semanas, porque la raíz limpia queda más expuesta. Suele ir bajando sola. Lo explicamos en sensibilidad dental.
- Dientes que se ven más largos o espacios nuevos entre ellos. La encía hinchada tapaba esa zona; al desinflamarse, baja y queda a la vista lo que ya había perdido.
- Encía que deja de sangrar. Con buena higiene, el sangrado va disminuyendo en las semanas siguientes. Es la mejor señal de que está funcionando.
El resultado depende tanto de lo que hagas en casa como de la limpieza en la consulta. El cepillado y la limpieza entre los dientes todos los días son lo que impide que las bolsas se vuelvan a llenar.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas sesiones de pulido radicular se necesitan?
Depende de cuántos dientes tienen bolsas y de qué tan profundas son. Algunos casos se resuelven en una o dos citas y otros se reparten en varias, por zonas. El periodoncista te lo dice después del diagnóstico.
¿Qué puedo comer después de un pulido radicular?
Puedes comer cuando pase la anestesia, para no morderte la mejilla o la lengua. Los primeros días conviene evitar lo muy frío o muy caliente si quedaste con sensibilidad, y lo duro o crujiente en la zona tratada.
¿El pulido radicular cura la periodontitis?
La detiene, que no es lo mismo. Apaga la inflamación y frena la pérdida de hueso, pero no devuelve el hueso perdido. Por eso después vienen controles de mantención con la frecuencia que indique el periodoncista. Lo explicamos en ¿la piorrea tiene cura?.
¿Los dientes quedan más sueltos después del pulido radicular?
No es lo esperable a largo plazo. En las primeras semanas algunos dientes se pueden sentir distintos mientras la encía se reacomoda, pero al bajar la inflamación lo habitual es que queden más firmes. Si un diente se mueve cada vez más, coméntalo en tu control.
¿Quién hace el pulido radicular?
Lo hace el periodoncista, que es el especialista en encías, o un dentista con formación en periodoncia. En la clínica trabajamos con especialistas en periodoncia.
Tratar las encías a tiempo
El pulido radicular es un tratamiento conocido, con anestesia y por zonas. Lo que más pesa en el resultado es hacerlo a tiempo y mantenerlo después con controles.
Si te sangran las encías, notas los dientes más largos o te dijeron que tienes bolsas, conoce nuestras especialidades y agenda una evaluación en nuestras sedes de Chicureo o Las Condes.