En corto: sí, puede influir. Respirar por la boca de forma habitual se asocia a un paladar más estrecho, a la mordida abierta y a dientes de arriba hacia adelante, aunque no es la única causa. Lo primero es saber por qué respira así, y eso lo ve el pediatra o el otorrino; el ortodoncista revisa la mordida.

¿Cómo saber si mi hijo respira por la boca?

Lo más claro es mirarlo cuando está tranquilo: si tiene los labios separados la mayor parte del tiempo, viendo televisión, leyendo o durmiendo, probablemente respira por la boca. Otras señales frecuentes:

  • Duerme con la boca abierta o ronca casi todas las noches.
  • Amanece con la boca seca o deja la almohada mojada.
  • Tiene los labios secos o partidos con frecuencia.
  • Anda con la nariz tapada buena parte del año, no solo cuando está resfriado.
  • Duerme inquieto, se despierta seguido o está cansado durante el día.
1 Por la nariz labios cerrados 2 Por la boca boca entreabierta
Con la boca cerrada, el aire entra por la nariz; con la boca abierta, por la boca.

Respirar por la boca cuando el niño está resfriado o después de correr es normal. Lo que importa es que sea la forma habitual de respirar, de día y de noche.

Si además de roncar notas que tu hijo hace pausas al respirar mientras duerme, se ahoga o lucha por tomar aire, consulta pronto con su pediatra.

¿Por qué un niño respira por la boca?

Casi siempre porque algo dificulta el paso del aire por la nariz. Las causas más comunes son:

  • Adenoides o amígdalas grandes, que ocupan el espacio por donde pasa el aire.
  • Rinitis alérgica u otra causa de nariz tapada por meses.
  • Desviación del tabique u otras alteraciones de la nariz, menos frecuentes en niños.
  • Hábito: a veces la causa se resolvió, pero el niño se acostumbró a mantener la boca abierta.

Encontrar la causa es tarea del pediatra y del otorrino. Ningún aparato de ortodoncia resuelve unas adenoides grandes o una alergia.

¿Qué le hace la respiración bucal a los dientes?

Puede influir en cómo crecen el paladar y la mordida. Cuando el niño mantiene la boca abierta por años, la lengua cambia de lugar: en vez de descansar arriba, apoyada contra el paladar, queda abajo.

1 Boca cerrada la lengua apoya arriba 2 Boca abierta la lengua baja
La lengua en reposo ayuda a dar forma al paladar desde adentro.

Esa lengua apoyada contra el paladar es, en parte, lo que ayuda a que el maxilar crezca ancho. Sin ese apoyo y con las mejillas presionando desde afuera, el paladar puede crecer más estrecho. La Academia Americana de Odontopediatría resume la evidencia así: la respiración nasal alterada puede contribuir a una cara más larga, a la mordida abierta, a los dientes de arriba hacia adelante y al paladar estrecho, pero no es la única ni la principal causa de esos problemas.

1 Paladar más estrecho 2 Mordida abierta 3 Dientes hacia adelante

Lo que se ve con más frecuencia en la consulta:

  • Paladar estrecho, a veces con mordida cruzada de las muelas.
  • Mordida abierta: los dientes de adelante no se tocan al cerrar.
  • Dientes de arriba hacia adelante, con los labios que no alcanzan a cerrar sin esfuerzo.

No todos los niños que respiran por la boca tienen estos cambios, y no todos los niños con estos cambios respiran por la boca. La herencia y otros hábitos, como el chupete o el dedo, también pesan.

¿Qué especialista ve la respiración bucal?

Primero el pediatra o el otorrino, porque lo primero es saber por qué el niño no respira bien por la nariz y tratar esa causa. Después, el ortodoncista revisa si el paladar o la mordida se vieron afectados.

1 Otorrino o pediatra 2 Ortodoncista mordida y paladar 3 Fonoaudiólogo si hace falta
  1. Pediatra u otorrino: buscan la causa (adenoides, amígdalas, alergia) y deciden el tratamiento.
  2. Ortodoncista: evalúa el ancho del paladar, la mordida y el crecimiento de los maxilares.
  3. Fonoaudiólogo, si hace falta: cuando el niño ya respira bien por la nariz pero mantiene la boca abierta o la lengua baja por costumbre, la terapia con fonoaudiología ayuda a reeducar esos hábitos.

Funciona mejor cuando los tres conversan. Si llegas primero al ortodoncista, te vamos a sugerir que lo vea el otorrino.

¿La ortodoncia corrige la respiración bucal?

No. La ortodoncia corrige los dientes y los maxilares, no la causa de la respiración bucal. Si el niño respira por la boca por unas adenoides grandes o una alergia, eso lo trata el otorrino o el pediatra.

Lo que sí puede hacer la ortodoncia es corregir lo que la respiración bucal dejó en la boca. Si el paladar quedó estrecho, un expansor de paladar lo ensancha mientras el niño crece. En algunos niños, al ensanchar el paladar también se ensancha el piso de la nariz, pero no es un tratamiento para la respiración y no lo indicamos con ese fin.

Por eso el orden importa: si se corrige la mordida y la causa de la respiración sigue, el problema puede volver. Lo ideal es tratar la causa y, al mismo tiempo o después, la mordida. Cuando hay que actuar temprano, se hace como parte de la ortodoncia interceptiva.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que un niño ronque?

Un ronquido ocasional, por ejemplo cuando está resfriado, es común. Si ronca casi todas las noches, duerme con la boca abierta o hace pausas al respirar, conviene que lo vea su pediatra, que puede derivarlo al otorrino.

¿El expansor de paladar mejora la respiración?

En algunos niños puede ayudar, porque al ensanchar el paladar también se ensancha el piso de la nariz. Pero el expansor se indica por el paladar estrecho y la mordida, no como tratamiento de la respiración: si un niño respira por la boca, lo evalúa el otorrino.

¿Si operan las adenoides, la boca se cierra sola?

A veces sí, y a veces el niño mantiene la boca abierta por costumbre aunque ya pueda respirar por la nariz. En esos casos la fonoaudiología ayuda a reeducar la posición de los labios y la lengua. Lo que se haya alterado en la mordida no siempre se corrige solo.

¿Respirar por la boca cambia la cara?

Puede contribuir a una cara más larga y a labios que no cierran sin esfuerzo, pero la forma de la cara depende sobre todo de la herencia y del crecimiento de cada niño. Por eso no se puede atribuir todo a la respiración.

¿A qué edad consultar al ortodoncista si mi hijo respira por la boca?

Cuando lo notes, aunque sea pequeño. En la clínica atendemos ortodoncia infantil desde los 4 o 5 años cuando hay algo que interceptar temprano. Si no hay señales en la mordida, la recomendación general es una primera evaluación cerca de los 7 años.

Evaluar la respiración y la mordida a tiempo

La respiración bucal no se resuelve con frenillos, pero tampoco conviene dejar que deje su marca en el paladar mientras el niño crece. Lo mejor es tratar la causa con el otorrino y revisar la mordida con el ortodoncista.

Si tu hijo respira por la boca o duerme con la boca abierta, agenda una evaluación de ortodoncia infantil en nuestras sedes de Chicureo o Las Condes. Revisamos el paladar y la mordida y, si hace falta, te sugerimos qué ver con el otorrino.