En corto: no, sacarse los frenillos (brackets) no duele. Se siente una presión breve cuando se despega cada bracket y, después, una vibración mientras se pule el adhesivo. No se usa anestesia. Los dientes pueden quedar algo sensibles unos días. En la misma etapa se instala el retenedor, que es lo que mantiene el resultado.

¿Duele quitar los brackets?

No. La mayoría de las personas lo describe como incómodo, no doloroso. Para despegar un bracket se usa un alicate que aprieta su base y lo suelta del adhesivo; en ese momento se siente una presión corta en el diente, como un “clic”. Dura un segundo por bracket.

1 Despegar cada bracket 2 Pulir el adhesivo 3 Retenedor para mantener
Despegar, pulir y retener.

La cita sigue este orden:

  1. Se saca el arco y se despega cada bracket. En las muelas se retiran los tubos o las bandas.
  2. Se pule el adhesivo que queda sobre el esmalte, hasta dejar la superficie lisa.
  3. Se toman los registros para el retenedor, por lo general con el escáner, y se instala o se entrega el retenedor.

Lo más incómodo, igual que en la instalación, es tener la boca abierta un buen rato.

¿Qué se siente cuando te sacan los frenillos?

Una presión breve al despegar cada bracket y, en los días siguientes, algo de sensibilidad que pasa sola. Los dientes que tenían más movimiento en la última etapa pueden sentirse un poco más.

Presión breve al despegar algo de sensibilidad unos días Retiro 1 semana

Si al final del tratamiento las encías están inflamadas, el pulido cerca de la encía se siente más. Por eso, las últimas semanas antes del retiro conviene cuidar especialmente la limpieza; en cómo limpiar los dientes con frenillos está la rutina.

Si los dientes te molestan después, consulta con tu ortodoncista qué analgésico puedes tomar. En general basta con comida blanda un día o dos.

¿Se daña el esmalte al sacar los brackets?

No debería. El adhesivo se elimina con instrumentos de pulido pensados para eso, que lo sacan sin desgastar el esmalte de forma relevante. Lo que se siente es una vibración, parecida a la de una limpieza.

1 Resto de adhesivo sobre el esmalte 2 Pulido superficie lisa
El resto de adhesivo se pule hasta dejar el esmalte liso.

Al pasar la lengua, los dientes se sienten raros los primeros días: más lisos y “desnudos”. Es solo la costumbre de llevar meses con brackets.

Lo que sí puede aparecer al retirarlos son manchas blancas alrededor de donde estaba el bracket. No las produce el retiro: son zonas donde la placa se acumuló durante el tratamiento. Se ven en el control y se decide qué hacer.

¿Qué pasa después de quitar los brackets?

Viene la retención, que es la parte que cuida el resultado. Los dientes recién movidos tienden a volver a donde estaban, porque el hueso y el ligamento que los sostienen tardan meses en reorganizarse. El retenedor los mantiene en su lugar mientras tanto.

1 Retenedor fijo alambre por detrás 2 Placa removible a medida

Hay dos tipos, y en muchos casos se usan los dos:

  • Retenedor fijo: un alambre fino pegado por detrás de los dientes de adelante.
  • Placa removible: transparente o con alambre, hecha a medida, que se usa las horas indicadas.

En cuánto tiempo hay que usar el retenedor explicamos cada uno y hasta cuándo se usa. Los retenedores no van incluidos en el presupuesto del tratamiento: se cotizan aparte.

Los primeros días después del retiro también es normal que:

  • Los dientes se sientan un poco sueltos. Vuelven a afirmarse con los meses; en dientes flojos con frenillos está el porqué.
  • Las encías se vean algo inflamadas. Mejoran en pocas semanas, ahora que se pueden limpiar sin obstáculos.
  • La mordida se sienta distinta. Los dientes terminan de asentarse en las semanas siguientes.

¿Se pueden sacar los frenillos antes de tiempo?

Se puede, pero no conviene si el tratamiento no ha terminado. Los dientes pueden estar alineados a la vista y la mordida todavía no estar lista, o las raíces no estar en su posición final. Retirarlos antes aumenta el riesgo de que se muevan de nuevo. En cuánto tiempo se usan los frenillos explicamos de qué depende el plazo.

Si hay un motivo para adelantar el retiro, como un viaje largo, conversémoslo: a veces se puede ajustar el plan o dejar una retención especial.

Preguntas frecuentes

¿Ponen anestesia para sacar los brackets?

No. El retiro no lo necesita: se siente presión, no dolor. Si tienes un diente muy sensible, avísanos y lo hacemos con más cuidado en ese punto.

¿Cuánto dura la cita para sacar los frenillos?

Depende de si se retiran arriba y abajo y de cómo se haga la retención. Te avisamos el tiempo estimado al agendar, para que vengas sin apuro.

¿Puedo comer normal después de sacarme los frenillos?

Sí, aunque el primer día o dos puede convenir comida blanda si los dientes están sensibles. Si te pusieron un retenedor fijo, evita morder cosas muy duras con los dientes de adelante.

¿Es normal que sangren las encías después de sacar los brackets?

Puede pasar los primeros días si las encías estaban inflamadas al final del tratamiento. Mejoran con un cepillado suave y constante, ahora que no hay brackets que estorben. Si después de dos semanas siguen sangrando, cuéntanos en el control.

¿Me puedo blanquear los dientes después de sacarme los brackets?

Se puede conversar después del retiro, cuando las encías estén sanas y el retenedor esté instalado. Pregúntalo en el control y vemos si conviene en tu caso.

¿Qué hago si los dientes se me mueven después de sacar los frenillos?

Escríbenos para revisarlo pronto. Un movimiento pequeño se corrige con más facilidad si se detecta temprano. Si ya pasó tiempo, en se me enchuecaron los dientes otra vez explicamos qué opciones hay.

El día que se termina

El retiro es una de las citas más esperadas del tratamiento y, en general, de las más tranquilas. Lo importante viene después: usar el retenedor como se indica.

Si estás pensando en empezar o quieres saber cómo va tu caso, agenda una evaluación de ortodoncia con brackets en nuestras sedes de Chicureo o Las Condes.